Sofás Modernos - Sofás Clásicos
La compra de un sofá, una butaca, o cualquier asiento en general, debe regirse, en primer lugar, por el uso a que estará destinado. Una utilización esporádica permitirá dar prioridad a la estética; por el contrario, si se le va dar un uso frecuente, su grado de robustez y durabilidad serán, además, condiciones necesarias. Ahora bien, el nivel de calidad del mismo debe contar, en todo caso, con unos mínimos aceptables.
El espacio disponible es el que debe marcar sus proporciones.Conocer con exactitud las medidas y proporciones se convierte en una cuestión de primer orden.
Las alturas de los respaldos y asientos guardan relación directa con la fisonomía de las personas que los utilizaran; al igual que los fondos; una persona de talla pequeña puede quedar con los pies colgados en un sofá de mucha profundidad, o que no disponga de una buena riñonera. De igual modo, las personas mayores sufrirán un molesto inconveniente en aquellos asientos que se hundan mucho. Es aconsejable, sin duda proporcionarles estructuras más tensas que les faciliten la incorporación.
Por último las tapicerías se escogerán con adecuación a la estructura de la pieza, al tipo de usuario (adulto, niños, animales de compañía etc.) y a la decoración general.